Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis la noche de Reyes

¿Que emoción! ¡Qué nervios! ¡Hay que portarse bien, o no hay regalos!

Tres cosas importantes para celebrar la Noche de Reyes:

  • La decoración para el Día de Reyes:  no pueden faltar los tres Reyes Magos, ataviados a la manera oriental, que viajaron en camellos, caballos o elefantes. Y fundamental, la Estrella de Belén y por supuesto las coronas.

  • El alimento fundamental de la celebración del Día de Reyes es la Rosca de Reyes, el Roscón — una corona hecha a base de pan dulce y cubierta con frutas secas, representando las joyas de una corona. Date el gustazo de acompañarlo con una taza del cremoso chocolate caliente.

  • Y lo más importante, los regalos de los Reyes Magos. Es tradición colocar los zapatos fuera de la puerta, con la esperanza de que los Reyes Magos los llenen de regalos. Y ¡muy importante! hay que dejar comida y agua para los animales y también para los Tres Reyes.

Un cuento fundamental para esta celebración es:

Título: Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes

Autor: Chema Heras

Ilustraciones  de Kiko Dasilva

Editorial kalandraka

Signatura: I HER cua / Azul

 Matías ha escrito su carta a los Reyes Magos pidiendo un tren con una locomotora y tres vagones: el primero rojo, el segundo azul y el último amarillo.    Esa noche se acuesta pronto, después de que sus padres les recuerden que si está despierto los Reyes no le traerán regalos. A pesar de los nervios, se duerme enseguida, pensando en su tren y en la canción que se ha inventado para jugar con él.

Antes de irse a dormir dejó sobre la mesa tres platos con nueces y tres vasos de leche… para los reyes. También llenó tres cubos de agua.. para los camellos.

    

Pero en mitad de la noche, Matías se despertó con muchas ganas de hacer pis y escuchó una voz que venía del fondo del pasillo: ¿Dónde le dejamos el tren, aquí o debajo de su cama? 

  

El pobre Matías no tiene más remedio que levantarse si no quiere acabar mojando la cama.  Aunque camina silenciosamente, el pis hace mucho mucho ruido.  

Pero más ruido hizo la voz que sonó detrás de él: ¿Y tu, qué haces aquí? Es que tenía muchas ganas de hacer pis – tartamudeó Matías sin atreverse a volver la cabeza.

Matías, muy preocupado, con los ojos llenos de lágrimas, se mete en la cama y se duerme de nuevo, esta vez pensando en que los Reyes le habrán dejado únicamente carbón por haberse levantado.

Con las primeras luces de la mañana, Matías salta de la cama y descubre los vasos de leche vacíos, también los cubos de agua para los camellos están vacíos… Pero su tren no está.

  Entonces recuerda que la voz preguntaba en voz alta si le dejaban el tren ahí o debajo de la cama. Y efectivamente, ahí encuentra su tren, aunque el último vagón es amarillo, sí, pero no es un vagón sino un orinal redondo y muy hondo.

FELIZ DÍA DE REYES

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